Cada una cumple una función distinta. Ninguna es un gasto suelto: todas alimentan las decisiones que tomamos después.
Para qué sirve
Es lo que aparece cuando alguien busca tu nombre o "hotel en Holbox" en Google. Muestra fotos, horarios, reseñas y botones para llamarte o escribirte. Muchos viajeros resuelven todo desde ahí y reservan sin llegar a abrir tu web: por eso esa ficha tiene que estar tan cuidada como la entrada de tu hotel.
Qué mide
- Cuántos te vieron y cuántos hicieron clic
- Qué buscaron para encontrarte
- Cuántos pidieron cómo llegar
- Cuántos te llamaron o escribieron
Para qué sirve
Es un código invisible en tu web que anota qué hizo cada visitante: si miró habitaciones, si empezó una reserva, si escribió por WhatsApp. Sin esto, Instagram y Facebook no tienen forma de saber si tus anuncios funcionaron — y por lo tanto no pueden mejorarlos.
Qué mide
- Cuánta gente llegó desde cada anuncio
- Qué hicieron una vez adentro
- Cuántos iniciaron una reserva
- Cuánto costó cada consulta real
Para qué sirve
Muestra cuánta gente entra a tu sitio, de qué país, desde qué canal, qué páginas mira y en cuál se va. Con eso sabemos qué parte de tu web convence y cuál está espantando reservas.
Qué mide
- Visitantes por origen y por país
- Páginas más y menos vistas
- Dónde abandonan el recorrido
- Qué canal trae mejores visitantes
Para qué sirve
Te muestra las palabras exactas que la gente buscó en Google y en qué posición apareciste. Es la base de todo el trabajo de posicionamiento: sin esto, escribiríamos contenido a ciegas.
Qué mide
- Búsquedas reales que te trajeron visitas
- En qué puesto aparecés en cada una
- Cuántos hicieron clic
- Errores técnicos que te frenan